Cuando pensamos en el voluntariado Para la Naturaleza, muchas veces imaginamos jornadas de siembra o actividades en los entornos naturales. Sin embargo, este esfuerzo también puede significar poner nuestros conocimientos al servicio de proyectos que requieren experiencias y destrezas particulares.
Durante la preparación para la temporada de huracanes 2026, nuestras voluntarias líderes Angélica Negrón Vázquez y Glorimar Vázquez Contreras aceptaron un reto distinto: colaborar con el equipo de Seguridad Ocupacional en la actualización del protocolo institucional para responder ante emergencias.
Durante varios meses apoyaron la organización de documentos, la revisión de procesos y la actualización de información crítica, lo que permitió completar el protocolo antes del inicio oficial de la temporada.
La experiencia tiene un elemento aún más especial, Angélica y Glorimar son madre e hija.
Su compromiso demuestra cómo el voluntariado también fortalece los lazos familiares y crea experiencias compartidas alrededor de una causa común.
Mientras Glorimar continúa aportando en proyectos de monitoreo, actividades especiales y educación ambiental, Angélica sigue construyendo un camino de liderazgo que comenzó desde muy joven como Ciudadana Botánica.
Su historia nos recuerda que conservar la naturaleza también significa construir comunidad.