Para la Naturaleza y Casa Pueblo establecen alianza estratégica

La alianza busca fortalecer la protección, el manejo y la restauración ecológica del Bosque del Pueblo y el Bosque de Pellejas, al tiempo que refuerza la conservación comunitaria y enfrenta de manera conjunta los retos ecológicos y sociales de las islas de Puerto Rico.

Con el objetivo de fortalecer la conservación comunitaria y responder de manera conjunta a los retos ecológicos y sociales que enfrenta Puerto Rico y el planeta, Casa Pueblo y Para la Naturaleza formalizaron una alianza estratégica que establece un marco de colaboración entre ambas organizaciones y reconoce la experiencia de Casa Pueblo como un modelo comunitario replicable.

En la imagen, Artuo Massol Deyá, director ejecutivo de Casa Pueblo, y Fernando Lloveras San Miguel, presidente de Para la Naturaleza, estampan sus firmas en acuerdo mediante el cual ambas organizaciones establecen una colaboración estratégica.

El acuerdo fue firmado hoy, martes 20 de enero de 2026, en Casa Pueblo, en Adjuntas, por el presidente de Para la Naturaleza, licenciado Fernando Lloveras San Miguel, y el director ejecutivo de Casa Pueblo, Arturo Massol Deyá.

La alianza estratégica establece un marco de colaboración para apoyar iniciativas de protección, manejo y restauración ecológica en el Bosque del Pueblo y el Bosque de Pellejas con el objetivo de potenciar su valor ecológico y comunitario.

Entre las acciones contempladas se incluye el intercambio de planes de manejo, inventarios de biodiversidad y datos científicos disponibles, así como la creación de equipos conjuntos para realizar visitas técnicas a ambos bosques. Estas evaluaciones también permitirán documentar la biodiversidad recuperada como resultado directo de décadas de esfuerzos de conservación comunitaria en el en el Bosque del Pueblo.

Como parte de este proceso, se contempla el uso de tecnología de reconocimiento aéreo para apoyar labores de monitoreo de los bosques y evaluar alternativas de conectividad ecológica entre los dos bosques, por ejemplo, mediante el establecimiento de veredas o caminos de conexión entre ambos espacios, de modo que se maximice su valor ecológico y comunitario.

Celebración de evento de demostración en tiempo real del concepto de redes de microrredes solares como un modelo energético resiliente, comunitario y replicable para Puerto Rico hoy, martes, 20 de enero de 2026, en Casa Pueblo en Adjuntas.

El acuerdo también incluye una etapa de planificación de ambos bosques orientada a identificar necesidades prioritarias como el mejoramiento de accesos, iniciativas de reforestación y mejoras a espacios de encuentro comunitario como el anfiteatro y el batey indígena. Estas acciones de manejo buscan sentar las bases para el desarrollo de nuevos ofrecimientos educativos y ecoturísticos a partir del año 2026.

En ese contexto, la alianza adquiere especial relevancia ante la conmemoración del 30 aniversario del Bosque del Pueblo, el próximo 21 de marzo de 2026. Casa Pueblo desarrollará un plan conmemorativo que contará con el acompañamiento técnico y conceptual de Para la Naturaleza.

La conmemoración integrará expresiones culturales y comunitarias, como talleres, actividades de arte y artesanía, espacios educativos sobre la importancia del batey indígena y un festival de cine comunitario, que incluirá el documental Y todavía la semilla.

La firma ocurrió durante la presentación por Casa Pueblo del nuevo Laboratorio Comunitario para la Transición Energética, en donde se realizó una demostración en tiempo real a invitados especiales e integrantes de la comunidad sobre el concepto de redes de microrredes solares como un modelo energético resistente, comunitario y replicable para Puerto Rico.

Para ilustrar cómo funciona la interconexión de microrredes solares, el ingeniero electricista e investigador Maximiliano Ferrari, quien es colaborador del Laboratorio, utilizó el orquestador, una tecnología innovadora que rompe con el modelo actual de transmisión unidireccional y permite dinámicas multidireccionales de intercambio de energía entre comunidades.

 

Celebración de evento de demostración en tiempo real del concepto de redes de microrredes solares como un modelo energético resiliente, comunitario y replicable para Puerto Rico hoy, martes, 20 de enero de 2026, en Casa Pueblo en Adjuntas.

De este modo, la microrred de Casa Pueblo y la microrred de la Plaza de la Independencia Energética intercambiaron energía, como prueba de que se pueden apoyar mutuamente en momentos de emergencia o apagones masivos para garantizar que las necesidades energéticas del complejo comunitario queden satisfechas.

“La microrred de Casa Pueblo es crítica, así que estabilizarla es un asunto prioritario. Sin embargo, a futuro procuramos un beneficio común mayor. Queremos determinar cómo podemos hacer el mejor uso de la energía disponible para poder apoyar a otras personas. Por ejemplo, en caso de un apagón, si tuviéramos un excedente podríamos expandir y llevarle energía a residencias de la periferia”, explicó Massol Deyá.

Los beneficios de las microrredes son múltiples, entre ellos: acercan la generación al punto de consumo, lo que reduce la vulnerabilidad de las líneas de transmisión y por consiguiente hay menos apagones; reduce el costo de la factura eléctrica ya que el costo por combustible es cero; y elimina la indefensión ante el vaivén de los precios y la disponibilidad de los combustibles fósiles.

Además, es una solución reproducible de rápida implementación porque al ser modular puede crecer progresivamente. Y no es una alternativa cara; caro e inestable es el contrato de $20 mil millones para la compra de gas que le quisieron atosigar al país. Al ser concebida desde la base comunitaria, también se convierte en una manera de alcanzar una reducción en la factura de la luz a través de la descentralización, democratización e independencia energética.

Nicky Vázquez, dueño de La Conquista Laundry, está conectado a la microrred de la Plaza de la Independencia Energética desde mediados de 2025. El comerciante ha experimentado una reducción de 80 por ciento en el costo de la factura eléctrica y no ha tenido más interrupciones por falta de luz.

“Luego del huracán María di servicio, pero a un alto costo, porque tenía que usar generador. Y también tuve pérdidas de equipos por las fluctuaciones de voltaje. Ahora tengo estabilidad, no me quedo sin energía y puedo continuar dando servicio”, indicó Vázquez.

Por su parte, la residencia de Miriam Torres Arce, vecina de Casa Pueblo, fue integrada a la microrred en agosto pasado. Desde entonces, ella y su esposo José Fernando Belvis, quien tiene varias condiciones de salud, experimentan la tranquilidad que da no tener que lidiar con apagones.

“Antes, durante los huracanes, me sentía nerviosa, inquieta y asustada porque no teníamos energía solar, pero ahora estoy relajada y tranquila porque siempre tengo luz, que es lo más importante en este momento de nuestras vidas”, manifestó Torres Arce.

 

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